
Nacida de un deseo sencillo
A Ankie le encantaban las joyas, tenía varios piercings y disfrutaba creando combinaciones. Pero las joyas realmente buenas siempre resultaban demasiado caras, especialmente las de lujo. ¿Por qué amar la buena joyería debía significar pagar de más por un logotipo? Con el apoyo de su familia y amigos, creó esta marca con su propio nombre y los mejores materiales: joyas hechas para combinar y creadas para quedarse; piezas pensadas para durar toda la vida y acompañar tu historia.
Directamente desde el origen
Creció en Hong Kong, una de las capitales mundiales del comercio de joyería. Visitó personalmente los talleres y encontró cadenas de suministro que también producen para marcas de lujo, supervisando la calidad de cada diseño. La diferencia es que aquí no pagas el sobreprecio de la marca y recibes una elaboración comparable por aproximadamente la mitad del precio.
Hechas para combinar
Las composiciones de oreja más bonitas no se copian: se descubren. Hemos convertido esa sensación de equilibrio perfecto en un lenguaje de diseño, para que cada pieza nueva combine de forma natural con las que ya tienes.
Creadas para durar
Los pendientes están en contacto con tu piel durante todo el día, por eso la comodidad no es solo una promesa: la comprobamos. Cada material, cada gramo y cada ángulo se verifica mediante pruebas de uso real.
Hechas con cuidado
Las joyas creadas para acompañarte también deben fabricarse de forma responsable. Metales reciclados y embalajes más respetuosos con el medioambiente: nuestra manera discreta de hacer las cosas bien.